Texto extraído de la entrevista a Mari Trini realizada por Nacho Artime, 1974
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-Yo diría que el disco es una serie de sensaciones que fui experimentando en un año. Preguntas, recuerdos, nostalgias... No lo veo nada pesimista, aunque puede ser así para algunos. Depende del momento en que lo escuches, depende de las sensaciones que te provoque. Me consta, por experiencia, que mis discos ayudan a mucha gente a soportar mejor la soledad. Por eso no creo que sean canciones pesimistas. Digamos que realistas, de verdad, con las que te puedes identificar. Los arreglos son de Waldo de los Ríos y de Juan Márquez, pero tanto Trabucchelli como yo nos preocupamos de encontrar el clima apropiado para cada tema. Verás que hay diez canciones, ocho mías, una de Becaud y otra de Brel. Grabamos dieciséis en total, y al final elegimos estas diez.
Pienso que no es un disco cerebral, aunque esté pensado y madurado. “Ventanas” sí era cerebral y poco asequible, hasta tal vez un poco pedante, y por eso tuvo menos repercusión popular. Pero fue una experiencia que tuve que pasar. Me liberé de una serie de cosas y vuelvo a la normalidad. Vamos, eso al menos creo que es lo que me pasó.
“¿Quién?”
Mari Trini me dice que un día se miró al espejo y se puso a pensar en el futuro. Se adelantó un poco al tiempo y reflexionó sobre lo que le podía pasar. Así nació “¿Quién?”, que es un suave y bonito vals, típico de la canción francesa, con aires del “¿Quién?” de Aznavour, y hasta de “Si la muerte pisa mi huerto”, de Serrat. Por ejemplo, dice Mari Trini en la canción: “¿Quién se arriesgará a mi puerta llamar?”. Futuro y pasado se mezclan en forma deliciosa y nostálgica. Precioso arreglo. Me suena a Waldo. No sé.
“Al fin y al cabo”
Es un poco como continuidad del tema anterior. Sigue la reflexión sobre una serie de temas, una autoconfesión, sin rabia ni amargura. “Sólo quisiera mirar hacia el sol y acostarme en la tierra”. Bonita canción. Mari Trini añade que es realista, pero nunca pesimista.
“Hoy te vuelvo a buscar”
Os sonará al conocido tema de Becaud. Pero suena a nuevo.
“A mí me gusta mucho, pero había una versión española bastante floja. Yo hice otra letra que está más de acuerdo con lo que quiso decir Becaud.” Yo añadiría que es una estupenda versión. Casi mejor que la original.
“Así te perdí”
Es un vals parisiense. Y se nota desde los primeros compases. Muy nostálgico, con una letra muy bonita. Digamos que es una canción de amor, y Mari Trini la hizo cuando volvió de París. Se sale también un poco de su línea habitual.
“Si supieras tú”
Es una desesperada canción de amor. En mi modesta opinión, tal vez la mejor canción del disco. Ella dice que es un tema menor, una canción pequeña, pero yo no creo en temas o canciones pequeñas, sino en buenas o malas canciones. La letra está llena de preguntas entre el saber y el poder. El arreglo también es una maravilla.
“Mi tercer amor”
Es el primer tema de la cara B y el título estrella, puesto que se editará en single inmediatamente. Mari Trini me cuenta que es una historia real que vivió el año pasado en Extremadura. Y en cuanto la vivió, escribió la letra en el coche, en uno de los viajes. Es la típica canción de Mari Trini, con todo dentro para ser un gran éxito. Y lo será.
“Le robaré”
Otro tema de amor. Es lo que uno robaría a la persona amada, todas las cosas que guardaría para buscar la perfección. Es de las canciones que “ayuda a la soledad”. Y también es una de las mejores y de las favoritas de Mari Trini.
“Ne me quittes pas”
Nueva grabación del ya clásico tema de Jacques Brel. “Es la tercera vez que la grabo, porque para mí es como una obsesión. Cada día me gusta más. En esta canción hemos buscado un arreglo muy sencillo, con guitarras y cuerda, sin ningún truco”. El efecto es impresionante. Y la mejor versión que hizo nunca Mari Trini. Sensacional.
“Por si alguna vez”
Esta hecha a medias por Trabucchelli y Mari Trini. Otro tema de amor, suave y sentimental, menos amargo. Bonito arreglo.
“Mirar hacia atrás”
Un vals, al estilo de “Yo no soy esa”, pero con gran fuerza en el estribillo. “Decir la verdad sin miedo al castigo”, esta es una frase que se repite y que gusta mucho a Mari Trini.
Aquí acaba este “¿Quién?”, que nos devuelve en toda su extensión a Mari Trini. No hay nada más que añadir.
Nacho Artime